- Peligrosa deriva censora del Ministerio de Cultura afecta a festival de cine Lima Alterna y a los espectadores.
- La película programada para la ocasión era «Revolutionaries never dies», del director palestino Mohanad Yaqubi.
- Ministerio de Cultura negó el uso del LUM por razones «diplomáticas».
El festival de cine Lima Alterna, que celebrará su 7° edición del 9 al 18 de octubre en Lima, anunció que su esperada clausura y premiación, que se celebraría en el Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social, fue censurada sin mayores explicaciones.
Según los organizadores, en agosto de 2026 se contactaron con el LUM para presentar formalmente la solicitud de realizar una proyección en sus instalaciones estableciendo la fecha, la hora y las condiciones gratuitas de uso de la sala. El LUM recibió la información y materiales de la película manifestando su conformidad con la actividad, y solo quedando una última confirmación de la dirección.
Es por ello que Lima Alterna anuncia toda su programación incluyendo la clausura y premiación en el LUM para el domingo 18 de octubre a las 5 pm.
Pero el martes 29 de septiembre, los organizadores del festival reciben una comunicación del LUM en donde se les solicita, sin señalar el motivo, cambiar la película. El festival solicitó una explicación frente a la imposibilidad de cambiar la programación pues estas se cierran muchos días antes con compromisos de exhibición con directores, productores y distribuidoras. Además, ya era pública la programación.
El miércoles 30 de septiembre, un directivo del Ministerio de Cultura se comunica telefónicamente con Lima Alterna para informales que «Revolutionaries never dies» no puede exhibirse debido a las relaciones diplomáticas del país, por lo que no es posible mostrar cine palestino en una institución estatal.
Lima Alterna les recordó que en ediciones anteriores ya habían programado cine palestino en instalaciones del Estado, incluso con presencia del embajador de Palestina y de un funcionario del Ministerio de Cultura.
El viernes 2 de octubre, a una semana del inicio del festival, se les comunicó nuevamente que la película era inadecuada sin proporcinarles ningún sustento para esa decisión. Asimismo, se les señaló que el uso del auditorio tendría un costo de S/850, a pesar de que se había coordinado y aceptado el uso gratuito. Lima Alterna solicitó el sustento escrito de estas decisiones, pero hasta la actualidad no reciben respuesta, por lo que se han visto obligados a buscar otro espacio para el último día de su festival.
Frente a ello, manifestaron que encuentran alarmante que una institución relacionada a la memoria colectiva e inclusión social considere inadecuada una obra de un territorio históricamente sometido al poder de otras naciones que, además, cada vez están teniendo más injerencia también en nuestro territorio.
Revoluionaries never dies
«Los revolucionarios nunca mueren», de Mohanad Yaqubi, se estrenó en el 79° Festival de Locarno en 2026 ganando el Premio Especial del Jurado Ciné+OCS en la sección Concorso Cineasti del Presente.
Reseña tomada de Doha Film Institute:
«El potencial del celuloide como registro personal y político es la base de ‘Los revolucionarios nunca mueren’, un diálogo basado en archivos entre la cineasta libanesa Jocelyne Saab y el archivista palestino Mohanad Yaqubi, mientras él cataloga y restaura sus películas (1973-1983) y se enfrenta a la mirada occidental.
Entre 1973 y 1983, la prolífica cineasta libanesa Jocelyne Saab realizó 16 películas sobre luchas y revoluciones en todo el mundo árabe, reflejando las transformaciones de la región y plasmando su propia voz en constante evolución. A principios de la década de 1990, cuando los conflictos en Líbano llegaban a su fin, Saab recopiló y almacenó meticulosamente la gran mayoría de las imágenes que filmó durante la primera etapa de su carrera. Depositó 11 cajas con 115 rollos de película y audio en los archivos del Centre national du cinéma et de l’image animée (CNC) en París.
Tras el fallecimiento de Saab en 2019, la Asociación Jocelyne Saab comenzó a preservar su legado, encargando al cineasta y archivista Mohanad Yaqubi la catalogación y restauración de la colección. ‘Los revolucionarios nunca mueren’ es un homenaje a una cineasta árabe independiente que trabajó en una época turbulenta y que documentó lugares y personas que ya no existen. Mediante fragmentos de metraje ordenados cronológicamente, emerge un retrato fascinante y vívido del cineasta. Trabajar con películas históricas es como explorar el lado oscuro de la materia: abre nuevas vías para interactuar con el tiempo y la memoria. Permite reordenar elementos que pueden alterar el contexto, donde cada nueva disposición de las imágenes en una secuencia fílmica impacta nuestro presente. Reflexionar sobre el pasado es un acto que transforma nuestra percepción, concebido para desafiar nuestras creencias».
