- La atención incluirá anticoncepción, tamizajes, orientación y atención frente a la violencia para población migrante. El servicio será gratuito en Tumbes y Tacna, y tendrá tarifas diferenciadas en Lima, Chiclayo y Chimbote.
Las personas migrantes en tránsito por Perú accederán gratuitamente a servicios de salud sexual y reproductiva en las sedes de INPPARES en Tumbes y Tacna, mientras que en Chiclayo, Chimbote y Lima podrán recibir atención con tarifas diferenciadas. La medida busca reducir las barreras de acceso a la salud que enfrenta esta población durante su proceso migratorio.
La atención estará dirigida especialmente a mujeres, niñas y personas LGBTIQ+ en situación de movilidad humana, quienes enfrentan mayores riesgos de discriminación, exclusión y distintas formas de violencia.
La implementación de estos servicios responde a las barreras que enfrentan las personas migrantes para acceder a atención en salud y protección durante sus trayectos. Según ONU Mujeres, una de cada dos mujeres en movilidad enfrenta algún tipo de violencia durante el tránsito. En Perú, donde residen más de 1,2 millones de personas venezolanas —el principal grupo migrante extranjero del país—, las condiciones de vulnerabilidad se han visto agravadas por las dificultades de acceso a servicios básicos y de protección, especialmente en zonas fronterizas.
Estas acciones forman parte de Pasos Seguros, proyecto regional impulsado por la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) y ejecutado en Perú por INPPARES. Para Angie Castro, responsable del proyecto, “las personas migrantes no deberían tener que elegir entre continuar su camino o cuidar su salud. Con Pasos Seguros buscamos que encuentren atención digna e información segura en momentos de alta vulnerabilidad. La articulación entre países hará posible que una persona pueda iniciar su atención en un territorio y continuarla en otro, sin barreras de acceso”.
Como parte de sus metas para el periodo 2026-2027, INPPARES proyecta brindar atención en salud sexual y reproductiva a cerca de 3 mil personas migrantes, acompañar más de 780 casos de violencia basada en género mediante mecanismos de atención y derivación segura, y desarrollar campañas comunitarias para prevenir situaciones de violencia, reducir riesgos y fortalecer el acceso a derechos. Además, facilitará el acceso a métodos anticonceptivos, tamizajes de salud y redes de atención humanitaria.
“Este proyecto representa una respuesta humanitaria articulada que pone en el centro a las personas y sus derechos. Nuestro objetivo es reducir riesgos, prevenir violencias y garantizar que ninguna persona migrante quede excluida del acceso a servicios de salud sexual y reproductiva”, agregó Castro.
