• En territorios marcados por el avance de la minería ilegal, iniciativas ponen en valor la biodiversidad amazónica y desarrollan economías sostenibles como alternativa para proteger el bosque y fortalecer los ingresos locales.

Madre de Dios concentra algunos de los mayores impactos de la minería ilegal en el Perú, que se reflejan en la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad y la presión sobre las comunidades locales. Según un informe realizado por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), el incremento de esta actividad está impulsado por el alza de los precios de los minerales y la expansión del crimen organizado, en un contexto en el que la capacidad de respuesta del Estado se ha debilitado. 

Ante este escenario, el impulso de iniciativas sociales y económicas se presenta como una respuesta fundamental para reducir los impactos de la minería ilegal y promover un desarrollo sostenible. Estas actividades productivas brindan opciones viables que disminuyen la dependencia de las comunidades, al tiempo que generan ingresos y fortalecen su desarrollo integral.

Chocolate Amarakaeri

    En el Perú existen 78 áreas naturales protegidas, de las cuales 11 son reservas comunales, que están administradas por el modelo de cogestión entre el Estado peruano y los pueblos indígenas representados por el SERNANP y un ECA (Ejecutor de Contrato de Administración). Una de ellas es la Reserva Comunal Amarakaeri, en Madre de Dios, dedicada a la conservación de la biodiversidad, la protección de las nacientes de los ríos y el bienestar de las comunidades nativas. 

    Bajo este enfoque, la cogestión de la Reserva Comunal Amarakaeri,  impulsó la creación de su brazo comercial, la empresa social Numberi SAC, como parte de su estrategia de sostenibilidad financiera, con el objetivo de posicionar los productos y servicios de sus comunidades nativas en nuevos mercados bajo la marca Amarakaeri.

    En la Reserva Comunal Amarakaeri se han identificado 46 variedades de cacao nativo. El chocolate Amarakaeri pone en valor este producto orgánico. Fue lanzado oficialmente en julio de 2025 durante el Salón del Cacao y Chocolate 2025 en Lima, marcando un hito en la puesta en valor de la producción sostenible amazónica.

    El chocolate Amarakaeri es cultivado y elaborado por hombres y mujeres de los pueblos originarios Harakbut, Yine y Matsigenka. La materia prima proviene de comunidades nativas de Barranco Chico, Shipetiari, Puerto Luz, San José de Karene y Shintuya, zonas donde la minería y tala ilegal ha tenido presencia fuertemente. “El objetivo es diversificar la economía y que, en algún momento, esta actividad desaparezca. Lamentablemente, la intervención del Estado es limitada y el reto para nosotros es aún mayor”, señala Walter Quertehuari Dariquebe, presidente del ECA Amarakaeri.

    Actualmente, el chocolate Amarakaeri ofrece cinco presentaciones al mercado: chocolate con leche al 45 %, chocolates al 70 %, 75 % y 80 %, además de una pasta de cacao al 100 %. Para más información, se puede visitar su página de Facebook. y contactarse al Whatsapp +51 913 312 058. Asimismo, encuentras los productos en Gustitos del Cura, en Puerto Maldonado, y en las tiendas de Chozu, ubicadas en el aeropuerto de Puerto Maldonado y en la calle Cantuarias 128, Miraflores. 

    El equipo viene trabajando en la incorporación de nuevos ingredientes amazónicos, como castaña y copoazú, con el objetivo de seguir diversificando su oferta y fortaleciendo el valor agregado de sus productos.

    Huicungo, el producto que revoluciona la industria cosmética

      En Monte Salvado, comunidad nativa del sector Las Piedras, ubicada en la zona de influencia del Parque Nacional Alto Purús (PNAPU), cerca de 28 socias, junto a sus familias, han encontrado en el huicungo una oportunidad para mejorar sus ingresos, conservar el bosque y mantener vivas sus tradiciones, a través del conocimiento ancestral y la capacitación técnica orientada al desarrollo de un bionegocio sostenible.

      El huicungo, conocido también como murumuru (Astrocaryum murumuru), es una palmera amazónica cuyo fruto se recolecta del suelo sin talar la planta, entre los meses de febrero y mayo/junio. De su semilla se obtiene una manteca altamente valorada por la industria cosmética debido a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

      Con el objetivo de impulsar este bionegocio, en 2025 se suscribió un acuerdo de conservación para fortalecer la gestión del Parque Nacional Alto Purús. El proyecto se desarrolla en coordinación con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) y la Sociedad Zoológica de Frankfurt (FZS), a través del programa Legacy Landscapes Fund (LLF) que brinda apoyo en asistencia técnica de buen manejo de cultivos, a través de consultorías, creación de centros de acopio, realización de reglamento interno, acuerdos de comercialización, entre otros. 

      “Para nosotros, el huicungo es una oportunidad para salir adelante sin dañar nuestros bosques, nos ha permitido generar ingresos, dar trabajo a los propios comuneros, también fortalece la economía de cada familia, y lo más importante es que este proceso está siendo liderado por las mujeres, eso fortalece nuestro rol dentro de la comunidad”, explica Maglin Alvarado Vargas, Miembro de la Asociación de Mujeres Yine Konaji de la comunidad nativa de Monte Salvado.  

      Actualmente se proyecta que, de las 176 hectáreas existentes, se realice la primera cosecha con una producción estimada de entre 6 y 9 toneladas, con la meta de alcanzar hasta 22 toneladas por cosecha a mediano plazo. La comunidad de Monte Salvado se encuentra además en una zona donde se registran avistamientos periódicos de los Mashco Piro, población en aislamiento voluntario.

      Castañas en Puerto Arturo

        La Castaña es uno de los frutos más apreciados en Madre de Dios, alrededor del 20 % de su población se dedica a esta actividad agrícola. Familias enteras en la comunidad de Puerto Arturo a unos 30 minutos de Puerto Maldonado se dedican a la cosecha de este fruto amazónico desde enero a marzo.  

        “Antes de la castaña la principal actividad económica era la madera, ahora hemos demostrado que se puede tener mayor beneficio con menor inversión, y con ello, se acaba la tala ilegal y otros perjuicios generados. También se evita que los jóvenes trabajen en la minería ilegal, uno de los mayores desafíos ambientales de la región.”, expresa Martin Huaypuna Flores, experto castañero y fundador de AFIMAD. 

        Es así que, a través de la Asociación Forestal Indígena de Madre de Dios (AFIMAD) se recolectan las castañas de los productores de Puerto Arturo y esta es destinada al mercado nacional e internacional. Hace 3 años las comunidades que conforman AFIMAD comenzaron a exportar al extranjero las castañas de Madre de Dios. Los mercados con más demanda fueron Corea del Sur, Estados Unidos, España y Alemania. 

        Bajo el apoyo de la asistencia técnica por parte de Conservación Amazónica (ACCA), se brinda soporte a los agricultores para que se organicen y sean guardianes de sus bosques y generen ingresos dignos sin dañar el medio ambiente.

        Estas experiencias demuestran que, frente al avance de la minería ilegal, las comunidades de Madre de Dios están construyendo alternativas reales basadas en la conservación del bosque, el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad y el fortalecimiento de economías locales. Iniciativas como el cacao, el huicungo y la castaña evidencian que es posible generar ingresos dignos sin destruir el territorio, reafirmando que la protección de la Amazonía pasa también por apostar por modelos productivos sostenibles liderados por las propias comunidades.