Nuestra opción de primera vuelta ya no está en la contienda electoral. Sin embargo, hoy nos corresponde madurez política y compromiso histórico para elegir.

La decisión ya está tomada, aunque no ha estado exenta de dudas, cuestionamientos y temores, votaré por el profesor Castillo de Perú Libre. Esta decisión personal y también orgánica, desde el Nuevo Perú y el acuerdo político Juntos por el Perú, ha sido motivada desde las coincidencias programáticas y desde la misma vocación de recuperar la soberanía del Perú, construyendo un gobierno popular.

Nuestra postura no solo compromete el voto, sino de un compromiso activo en esta campaña desigual. Lo que no significa renunciar a las demandas en las que no coincidimos, por el contrario, quienes hemos entrado a militar desde nuestra formación y activismo feminista, sabemos que nuestra militancia es una permanente disputa, afuera y dentro de los espacios políticos, hay mucho por despatriarcalizar en la izquierda y en el campo popular, pero no lo haremos desde fuera, sino por dentro, cuestionando, deconstruyendo, ganando espacios con nuestras luchas.

Somos conscientes que se vienen tiempos difíciles para las mujeres y las disidencias sexuales, pero sabemos que estamos en el lado correcto, desde el cual – con toda coherencia – podemos impedir que el mayor enemigo de las mujeres, especialmente de las empobrecidas, o sea el fujimorismo, tome el poder.

Nos sumamos a la campaña, del lado del pueblo, no de los banqueros y empresarios corruptos que cada cinco años compran presidentes y bancadas en el Congreso para que permanezcan en el poder, robándole impuesto al Estado peruano. Somos parte de este pueblo que resiste y vencerá a la Señora K y a sus socios que invierten millones de soles en una campaña de odio, mentiras y terror. No nos manche la camiseta, señora Fujimori, mejor póngase a trabajar, que los peruanos y peruanas hacemos Patria con nuestra chamba.

Sin miedo, haré campaña y votaré por el profe Pedro Castillo, vamos a marcar el lápiz, que nuestra lucha por preservar derechos y ganar otros continuará siendo, como hasta ahora, fruto heroico de nuestra propia organización.