Hay un par de movidas del gobierno que han destacado luego de la fuga que provocó el desabastecimiento de gas a nivel nacional. Las autoridades peruanas han llamado a la calma sobre todo por el gas que llega a los hogares peruanos. ¿Va a haber o no va a haber?
LO NIEGA TODO
Ángelo Alfaro, ministro de Energía y Minas, primero sostuvo que no se podía hacer mucho o nada por la situación que se veía venir desde la semana pasada. Luego, en cuestión de unos días, pasó a declarar que en el Perú «hay GLP de sobra». Por último, ha señalado que se ha logrado un avance del 48% en esta etapa corregir la deflagración de gas en un ducto de Camisea.
ENTONCES…
El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin), dada la crisis de suministro de gas natural que sufre el país (y más Lima), aprobó un número de medidas excepcionales para garantizar el abastecimiento de combustibles. Con una resolución de su consejo directivo, flexibilizó temporalmente las reglas de transporte, almacenamiento e importación de combustibles.
Por ejemplo, se ha autorizado que los vehículos de transporte con placas extranjeras que trasladan combustibles, tipo camiones cisterna, lo hagan sin inscripción previa y que empresas envasadoras puedan importar gas licuado de petróleo (GLP) para el mercado nacional.
Esta medida sería para acelerar la disponibilidad de transporte y movilizar combustibles, frente a un contexto de contingencia energética que vive el Perú, tras una semana de la rotura de un ducto que opera la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP).
Osinergmin también ha permitido que las empresas envasadoras de GLP, encargadas de llenar los balones de gas que utilizan los hogares en sus cocinas, puedan comprarlo directamente a cualquier importador sin inscripción, con tal de abastecer el mercado nacional. ¿No que había gas de sobra, señor ministro?

PERÚ, UN PAÍS EN DONDE NUNCA TE ABURRES
Tal como ocurrió escandalosamente en la temporada del Covid19, cuando las clínicas particulares hicieron un festín económico con la salud de los peruanos, algunas empresas distribuidoras de combustibles —principalmente los grifos— han subido los precios y esto ha elevado el precio de pasajes de servicios de taxi, por ejemplo, afectando el bolsillo de la ciudadanía.
Y es así que el MINJUS ha salido al frente, medio temeroso-valiente, ha manifestarse y «espera» que productores y comercializadores no eleven el costo de los balones de gas ni de la gasolina.
Tal como informó La República, el Minjus puntualizó que el delito de especulación (artículo 234 del Código Penal) castiga a productores, fabricantes, proveedores o comerciantes que aumentan de forma injustificada los precios de bienes o servicios esenciales, aprovechando situaciones que afectan el abastecimiento o la necesidad de la población; tales como emergencias sanitarias, desastres naturales, crisis económicas o escasez.
Así también, el Minjus señaló que la concertación de precios —prohibida por el DL N.º 1034, Ley de Represión de Conductas Anticompetitivas— es investigada y sancionada por el Indecopi, entidad que puede imponer multas de hasta el 12% de los ingresos o ventas anuales de la empresa; además de sanciones a los directivos responsables y medidas correctivas para restablecer la competencia.
Cabe resaltar que estas empresas se ven pequeñas en comparación de Transportadora de Gas del Perú (TGP). Si bien es cierto, las distribuidoras podrían concertar un alza de precios en estos días, no deja de llamar la atención que se establezcan medidas correctivas para restablecer la competencia, mientras que TGP maneja, en monopolio y hace más de una década, el gigantesco ducto.
