Hoy más que nunca, somos conscientes de la necesidad de levantar plataformas a favor de los derechos de las mujeres en nuestro país. Lo sucedido con Eyvi Ágreda, quemada en un bus y Wendy Aranda, desfigurada con una botella de vidrio; no hacen más que reafirmar que la violencia machista existe y es producto de una reacción ante la pérdida de privilegios.

Estos hechos nos golpean en la cara: a mí, a usted, a las madres, a los padres, a los hijos e hijas, y a todas aquellas personas que podemos conmovernos con esta clase de crímenes. Y no solo conmovernos, sino reconocer que la violencia de género existe: que existen feminicidios, violencia física, sexual y psicológica y desapariciones de mujeres. Reconocer que nos están matando y que a pesar de ello hay personas que llaman “feminazis” a las mujeres organizadas, iglesias conservadoras que llaman “ideología de género” a la lucha en contra de la violencia, gente que cree que implementar un enfoque de género es un modo de “victimización de la mujer” y que “ya tenemos suficientes privilegios”. En suma, es fundamental ir derribando estas percepciones erradas y reconocer que existen desigualdades.

Ante este escenario, es necesario detenernos a analizar la situación de las mujeres en nuestro país. En Lambayeque, se han hecho esfuerzos desde las organizaciones de mujeres, movimientos feministas e instituciones públicas para mejorar la calidad de vida de las mujeres; sin embargo, estos esfuerzos son todavía insuficientes. Veamos cuál es la situación de las mujeres en esta parte del país.

¿CUÁNTAS SOMOS?

En Lambayeque hay 648,000 mujeres y 612,000 varones. Es decir, somos un poco más de la mitad.

¿CÓMO ESTAMOS?

Las situaciones de desigualdad entre hombres y mujeres en Lambayeque se reflejan en distintos ámbitos:

DESIGUALDAD EN CARGOS PÚBLICOS

De 3 alcaldes provinciales, ninguna es mujer.

De 37 alcaldes distritales, ninguna es mujer.

De 231 regidores municipales distritales, 99 son mujeres.

DESIGUALDAD ECONÓMICA

31,3% de mujeres lambayecanas no cuentan con ingresos propios. El porcentaje se reduce al 10.3% si hablamos de hombres lambayecanos con ingresos propios.

DESIGUALDAD LABORAL

56,2% de las mujeres en edad de trabajar desarrollan alguna actividad económica.  En el caso de los varones el 71,7% que está en edad de trabajar lo hacen. Las mujeres ganan el 61,3% de lo que gana un varón.

DESIGUALDAD EDUCATIVA

La tasa de analfabetismo en mujeres de Lambayeque es de 8,2%, en hombre es 3,7%.

EMBARAZO ADOLESCENTE, según GERESA

De enero a julio del 2016 se han registrado 810 casos de embarazo adolescente, lo cual representa el 9.6% de gestantes eran adolescentes entre 12 y 17 años. Los distritos que han reportado mayor número de embarazo adolescente son: JLO, Chiclayo, Mórrope, La Victoria y Lambayeque.

VIOLENCIA Y FEMINICIDIO

El 63% de mujeres lambayecanas ha sufrido algún tipo de violencia por parte de sus esposos o compañeros.[1] Según el MIMP en los últimos ocho años se han registrados 28 casos de feminicidio y ocho de tentativa en Lambayeque, ubicándose entre las regiones con mayor tasa de feminicidios en el norte del país.

AVANCES Y AGENDAS PENDIENTES

Desde la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza se ha trabajado la Agenda Mujer 2015-2018 supervisada por el grupo de seguimiento concertado. Dicha instancia se encarga de monitorear los avances en materias como: reducción de embarazo adolescente, protección contra la violencia, promoción de desarrollo económico de la mujer rural y promoción de la participación de la mujer en la gestión pública.

Desde el Área de Igualdad de Género de la Gerencia de Programas Sociales y del Consejo Regional por la Igualdad de Género, el Gobierno Regional de Lambayeque viene desarrollando un trabajo articulado con las instituciones públicas responsables de prevenir, denunciar y sancionar la violencia y de brindar atención adecuada a las víctimas. Queda un reto pendiente desde los gobiernos locales para con las Casas Hogares de refugio temporal para las víctimas de violencia familiar, que a la fecha se encuentran sin apoyo del estado.

Recientemente, la Ministra Ana María Mendieta juramentó a la instancia Regional de Concertación en cumplimiento de la Ley 30364 Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.

Desde los movimientos de mujeres se ha venido trabajando en la sensibilización sobre estos temas y realizando actividades para visibilizar las distintas problemáticas.

Estos son algunos de los esfuerzos regionales realizados; sin embargo, estamos convencidas que más allá de las normas, necesitamos un cambio cultural que implique la implementación del enfoque de género en todos los ámbitos, fundamentalmente en la educación.

Queda un largo camino por recorrer.

[1] *Extraído del documento: Cuenta Satélite del trabajo doméstico no remunerado, publicado por el INEI en junio 2016.