Una toma, ya sea de universidades, locales o carreteras, solo ocurre cuando todas las otras formas de diálogo, negociación e intentos de conciliación de las demandas que se exigen han sido realizadas, pero estas no han sido escuchadas y los problemas permanecen. Es más, en muchos de estos intentos de llegar a acuerdos se suele recibir desprecio, mentiras o mecidas que pueden durar años, o sanciones para quienes se quejan.

Por ello, el 2 de marzo, mediante Asamblea, las y los estudiantes de la Universidad Agraria La Molina, otrora una universidad llena de solvencia y prestigio, decidieron tomarla para demandar mayor seguridad y mejoras en las condiciones de estudio del alumnado.

El testimonio de un joven estudiante explica la situación muy bien:

«Imagínate que llegas a tu universidad y para empezar no tienes baños abiertos, imagínate que guardas las cosas en tu locker con candado y descubres que lo forcejeraron y te robaron, imagínate que te olvidas tu tablet en un cafetín y cuando vas a preguntar te dicen que ya fue y horas después te empiezan a extorsionar para pagar por recuperarla, porque ahí tienes los datos de tu tesis, imagínate que tengas que ponerte de acuerdo con tu profesor para poder habilitar un curso y con ayuda de todos los compañeros mover todos los insumos e instrumentos de un laboratorio que es escombros a otro vacío para que se pueda dar la clase, imagínate que estás en la selección de deporte y después de participar y ganar venga imagen institucional a tomarte foto después de haber recibido cero apoyo para uniformes, agua, entrenamientos, y que no puedas separar las canchas porque están alquiladas a externos y que ese dinero nunca lo recibas, imagínate pasar más de la mitad de tu vida universitaria en cuadro de honor y haciendo méritos para que cuando ganes una beca te condicionen y te exijan ‘confidencialidad‘».

Frente a ello, el rector Américo Guevara se ha negado a dialogar con los estudiantes y con su voto en el Consejo Universitario se decidió que ingrese la Policía para reprimir a los estudiantes, quienes reafirmaron su decisión de continuar la toma pacífica de la universidad hasta que sus demandas sean escuchadas.

Asimismo, la congresista Patricia Juárez, vicepresidenta del Congreso, nuevamente busca desestabilizar la protesta, pero esta vez no está llamando a los estudiantes a conversar con ella en su despacho para que sirva como mediadora como hizo con los cantantes de cumbia a quienes les prometió trato directo con el jefe de la Dirincri (en un claro tráfico de influencias), los estudiantes de universidades nacionales que protestan no son su target, por eso bien puede pedir mano dura contra ellos, a ellos no les conviene escucharlos y tenderles una alfombra roja directa con el ministro de Educación y de Economía.

El rector Américo Guevara se ha ganado a pulso el desprecio de los estudiantes con sus respuestas cínicas y desvergonzadas frente a las problemáticas que presenta la universidad, para muestra un botón. Cuando los periodistas lo enfrentan, miente sobre el manejo del diálogo (que lleva años sin visos de realmente llegar a buen puerto), le echa la culpa al gobierno de su mala gestión, dice que sí hay baños, pero pocos, y que están construyendo dos más, pero destruyendo un hábitat de lechuzas en una universidad que se precia de respetar el medioambiente, y que los estudiantes buscan hacer lo mismo que hicieron con el ministro del Interior (malísimo ejemplo) y que se acercan las elecciones y por eso quieren sacarlo.

Les dejamos esta pantomima para compartir la desazón de escucharlo juntos:

Periodista: Sobre el tema de inseguridad.

Rector: El presupuesto es muy bajo que nos asignan, tenemos muchos ahí con CAS que ni siquiera le podemos dar el uniforme por la universidad, porque está prohibido darle a un CAS más que su sueldo. Es cosa del gobierno, que debería cambiar.

Periodista: Están robándose las bicicletas, laptops, hay extorsiones

Rector: Posiblemente exista eso, pero internamente lo que pasa es que no llega a la autoridad la queja, se queda abajo, cuando ya están en grupo, entonces obviamente sale a lucir todo, entonces yo no tenía referencia, de algunas cosas sí, pero cada vez que ha llegado al rectorado hemos tomado decisiones oportunas

Periodista: Qué tipo de decisiones

Rector: Si un estudiante está en el jardín descansando se olvida su computadora, entonces ahí hay dos responsables, el que se olvida y el que lo coge y no lo devuelve, ¿no es cierto? Por eso digo que la seguridad es de todos, nosotros cuando hemos visto problemas de seguridad se va por el conducto regular

Periodista: Cuál es el conducto regular

Rector: Se va a asesoría legal y ellos van con la denuncia respectiva

Periodista: Cuáles son los acuerdos a los que se va a llegar con los estudiantes

Rector: Para nosotros esto es algo político, porque el diálogo no está cerrado, yo les he dicho con este documento que ellos tenían una citación a todos los centros federados para el día de mañana a la 1 de la tarde, si el diálogo no está cerrado cómo es que se toma la universidad. Recordemos que no es el interés de aquí, es del mismo país, recordemos que hubo una marcha para sacar al ministro del Interior y nuestros estudiantes han estado ahí en reunión con otros estudiantes.

Periodistas: Este es otro caso, son otros reclamos

Rector: En segundo lugar, estamos en momento electoral, porque a quien habla le quedan diez meses para terminar su rectorado y obviamente por lo menos habrán varios candidatos ahí y claro es un movimiento político

Periodista: Claro, pero igual es una situación insostenible la seguridad, las extorsiones, las chicas que no tienen baño

Rector: Sí tienen baño, sino que no son suficientes los baños… si nos acompañan van a verificar que están construyendo dos baños en este momento

Periodista: Son dos baños donde anidan lechuzas. Están afectando la flora y fauna

Rector: Pero díganme, para comer el huevo hay que romper la cáscara

Periodista: La Universidad Agraria se caracteriza por la preservación de la naturaleza, por el respeto al ambiente.

Luego, un periodista le enseña un video en donde él se está burlando de las demandas de los estudiantes diciéndoles que si quieren algo hagan polladas, y sospechando de que sea un estudiante infiltrado, el Rector cuestiona su identidad como periodista y lo acusa de levantarle la voz, haciéndose la víctima, cuando en ningún momento el periodista le levantó la voz.

Nos solidarizamos con la lucha de los estudiantes, esperamos que ese rector que solo averguenza al sistema universitario renuncie y de paso a un nuevo gobierno que realmente vele por los intereses estudiantiles y que la Agraria vuelva a brillar como en anteriores años.