Debido a la serie de denuncias de más de una decena de alumnas de la Universidad Nacional Federico Villarreal, sobre una problemática de violencia constante que viven a cargo de uno de sus profesores, ellas decidieron no solo ponerle una tacha para que sea retirado del curso que enseñaba hasta el momento, sino también empapelar su universidad con su rostro para que todos sepan de quién se trata.

 

En la mañana, las aulas y patios de la universidad aparecieron con un cartel en donde estaba la foto del profesor con el título de ¡Misógino suelto!, debido a que sus agresiones van dirigidos sobre todo a mujeres jóvenes, a quienes humilla, insulta, degrada, inferioriza, amenaza e incluso jalonea si estas no lo saludan. También solía jalar a las alumnas sin que se hayan desempeñado al 100% en sus clases e incluso les rompía sus exámenes en la cara. 

Muchas cuentan de su experiencia traumática con este profesor como lo peor que les pasó en la universidad, a donde iban ilusionadas por recibir conocimientos, pero recibían agresiones machistas, intransigencia y malos tratos.

Ellas señalan que estas acciones son para que las autoridades se den cuenta que se debe sancionar y no pasar por agua tibia este tipo de actos violentos de profesores a estudiantes.

Se busca hacer visible el problema que atraviesa la escuela de Comunicaciones. Esperamos que no se siga dilatando el proceso de tacha y que se sancione al profesor como se debe”, señalaron en declaraciones para Mano Alzada.

Pueden leer las denuncias aquí:

Profesor de la Universidad Villarreal es denunciado por agresiones a sus alumnas

El dato 

Las alumnas convocan a una asamblea para el martes 5 de junio en donde tratarán específicamente este tema:

Más denuncias

Luego de difundida a noticia de las agresiones del profesor Jorge Ramos de la Flor, aparecieron más denuncias de estudiantes mujeres que pasaron momentos traumáticos en sus clases, no solo en la Universidad Villarreal sino también en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Pronto ampliaremos esta información.

Esperamos que algún día educación y violencia no sean nunca más una metodología de enseñanza en ningún centro educativo del Perú. Los tiempos en los que se creía que humillando a las personas estas aprendían ya pasaron hace mucho, sobre todo cuando estos abusos recaían en las personas más vulnerables: niños, niñas, adolescentes y mujeres jóvenes.